sábado, 29 de marzo de 2008

Campaña por el Aborto Legal - Asamblea 5 de abril


Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos...

Art. 1°: Toda mujer tiene a derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional.


Mar del Plata, 26 de Marzo de 2008

Queremos invitar a ustedes, compañeros y compañeras de diversas organizaciones sociales y personas interesadas a difundir y participar de la Asamblea de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de Mar del Plata, a realizarse el día sábado 5 de abril a las 18 horas en XX de septiembre y San Martín (Centro Cultural América Libre – Casa del Pueblo).

Como muchas y muchos saben, en Argentina el aborto es ilegal. La ley establece penas tanto para la mujer que se lo practica como para quien realiza el procedimiento. (art. 85,86,87 y 88 del Código Penal).

La misma ley establece dos causas de excepción a estas penas: cuando el aborto se practica para "evitar un peligro para la vida o la salud" de la mujer o si el embarazo proviene de una violación de una mujer "idiota o demente" (Art. 86, incisos 1° y 2° del código penal).

Estas dos excepciones en la práctica rara vez se cumplen; en casi todos los casos que entran dentro de estos supuestos los médicos se niegan a practicar el aborto por sus propias creencias religiosas.


Los objetivos de la campaña son muy claros y puntuales, y reflejan la intención de miles de mujeres que en los Encuentros Nacionales de mujeres 2003 y 2004 iniciaron la campaña, donde la necesidad de esta articulación para la acción se hizo cada vez mas necesaria, y que continua creciendo en la actualidad.
La Campaña recolecta firmas y organiza distinta acciones culturales como modo de:

Visibilizar la problemática del aborto en condiciones de ilegalidad y ofrecer la oportunidad de que hombre y mujeres se pronuncien al respecto.
Poner en juego nuestra convicción y nuestra capacidad de trabajo para garantizar que se cumplan nuestros derechos.
Presionar para lograr el tratamiento y aprobación del proyecto de ley que despenalice y legalice el aborto en todo el territorio nacional, debatiendo los puntos centrales que deben ser garantizados por el Estado, en los organismos legislativos, responsables de modificar el status legal del aborto.
Que se cumplan sin dilación las disposiciones legales vigentes sobre abortos no punibles y la atención humanizada del parto y el post-aborto.

Es intención generar un espacio de intercambio, discusión y acción en torno a las estrategias, que como organizaciones, actores y actoras sociales, nos damos para difundir la Campaña y el apoyo al proyecto de Ley presentado el 28 de mayo del 2007 en el Congreso Nacional, así como todo lo relacionado con la lucha por el aborto legal en la Argentina.
Si bien la Campaña es una iniciativa Nacional, la misma se organiza localmente mediante asambleas periódicas con las y los interesados en trabajar esta problemática, es por esto que los y las invitamos a acercar sus ideas, experiencias y acciones para sustentar esta lucha.

Educación Sexual para Decidir
Anticonceptivos para No Abortar
Aborto Legal para No Morir

La mujer decide
La Sociedad respeta
El Estado garantiza

Contacto: abortolegalmdp@yahoo.com.ar

miércoles, 26 de marzo de 2008

Presentación del Colectivo Frida - Noche de cuerpos rebeldes

En una sociedad donde pareciera que sólo podemos poner el cuerpo para que éste sea mercantilizado, domesticado, invisibilizado, discriminado, o criminalizado, nosotras y nosotros, desde FRIDA Colectivo de Lucha Antipatriarcal, hemos decidido poner nuestro cuerpo individual, pero también nuestro cuerpo colectivo, para enfrentar no sólo al opresor y opresora externo, al Estado, al cura, al milico y al patrón; sino también para enfrentar al opresor y opresora que hemos internalizado.
Poniendo el cuerpo hemos decidido enfrentar y transformar este sistema capitalista perverso y esta sociedad patriarcal, jerárquica y heteronormativa que coloca a una gran parte de la humanidad en desventaja – desventaja que incluso se paga con la muerte-. El patriarcado es ley, determina lo que queda adentro – un adentro con jerarquías- y lo que queda afuera, qué es lo normal, y qué lo anormal, lo verdadero y lo falso.
Sociedad patriarcal y capitalista que nos dice, a lo largo de siglos, cuál es nuestro rol en la sociedad, cómo tenemos que ser, si debemos desear o no y cómo, cómo debemos sentir, movernos, vestirnos, actuar nuestros gustos y preferencias, a qué debemos jugar, cómo debe ser nuestro cuerpo, etc.
Es decir, no sólo nos dice cómo ser, sino cómo no ser, nos niega otro montón de posibilidades de ser, sentir, actuar y desear.
Por eso, poniendo el cuerpo hemos decidido transformar lo personal en político, transformar este sistema excluyente y opresor, pero también autotransformarnos individual y colectivamente. Hemos decidido enfrentarnos y vencer nuestras propias miserias, contradicciones, miedos, vergüenzas, limitaciones, errores, egoísmos, facilismos y conformismos.
Hemos decidido poner en evidencia que también en las prácticas cotidianas y en otros aspectos importantes de nuestras vidas, se ejerce opresión, violencia, desigualdad, alienación, explotación, autoritarismos e injusticias, y que nosotras y nosotros no queremos padecerlas ni reproducirlas.
Hemos elegido dudar de lo que se nos presenta como “natural”, hemos decidido criticar y criticarnos, entendiendo la importancia de tener una coherencia entre el discurso emancipador y las prácticas cotidianas.
El deseo es subversivo. El deseo castrado, reprimido, aplastado, deformado, es el espacio de la domesticación, de la obediencia, de la dominación. En cambio, cuando el deseo es afrontado, es corporizado, es concretizado, cuando exige derechos, es un espacio de creación y resistencias, de libertad y celebración.
Por eso deseamos y elegimos construir una sociedad sin explotación, y sin opresiones de ningún tipo, en donde los cuerpos no signifiquen más que lo que esos cuerpos quieran significar.
Donde el placer no sea pecado, ni sea exclusivo para unos pocos y pocas. Donde nuestros cuerpos no sean mercancías, ni invisibles, ni olvidables.
En donde poner el cuerpo, sea sólo para el placer, para el abrazo, para la caricia, para jugar… y no para morir de hambre, para la discriminación, el frío, la soledad, la tortura, la cárcel, para pedir monedas en la calle, para enfrentar una guerra, un genocidio, para ser abusada/o por un cura, golpeada/o por un padre, por un marido, por la policía.
Donde poner el cuerpo sea para parir (si es que quiero), y no para morir por un aborto clandestino; o por el SIDA y la falta de medicamentos; o por ser violada o violado.
Donde poner el cuerpo signifique construir en conjunto, responsabilidad hacia otros cuerpos, y no puro individualismo aterrado, ni hedonista.
Donde mi cuerpo sea deseado (y no sólo desde lo erótico) por ser mujer, hombre, travesti, transexual, gay, lesbiana, intersex, negro, pobre, mestizo, indígena, viejo, “discapacitado”.
Hemos decidido intentar construir en nuestro presente el futuro que deseamos, entendiendo que de “muchas revoluciones se hace el camino de La Revolución”. En donde la música la hagamos entre todos y todas, pero que cada cual la baile como quiera, a su ritmo, en su estilo…..
Y vos ¿ya decidiste?

martes, 25 de marzo de 2008

CÓMO SURGE EL COLECTIVO FRIDA?

CÓMO SURGE EL COLECTIVO FRIDA?

Es en la experiencia del Centro Cultural América Libre que comienza a recortarse, dentro del colectivo, un grupo más pequeño animado por incipientes convicciones antipatriarcales y feministas.

Lo que en agosto del 2006 había sido un grupo de lectura de mujeres sobre temas de género, luego de la toma del Centro Cultural, devino en un espacio que comenzó a plantearse como posible la lucha antipatriarcal

A los pocos meses comenzó a formarse en el Centro Cultural lo que denominábamos Grupo de Género o Grupo Antipatriarcal, con compañeras y compañeros con las/los que habíamos compartido otros ámbitos del activismo, como así también con estudiantes universitarios que recién se incorporaban al mismo.

La cercanía del XXII Encuentro Nacional de Mujeres 2006, nos motivó a organizar la primera actividad para recaudar fondos para el viaje a Córdoba, lo que nos requirió cierto grado de organización concreta.

Nació la “Noche de las Mujeres Luchadoras”, que desarrollamos el 7 de septiembre en el América, evento que contuvo expresiones artísticas diversas (música, teatro, danza, percusión, fotografía).

Esta actividad y la elaboración de los bonos contribución que nos permitirían recaudar los fondos necesarios para llegar a Córdoba, nos obligaron a buscar un nombre que nos referenciara

Así nace Frida. Un punto de encuentro para el debate y la intervención en la lucha antipatriarcal. Un espacio democrático en donde participan compañer@s de diversas organizaciones, movimientos e independientes.

Conjurando cuerpos rebeldes que puedan sentir y pensar nuevas relaciones sociales mas allá de los roles, prejuicios, y violencia que el patriarcado produce y el capitalismo potencia.

Se trata de un camino lleno de preguntas, de un mapa que es necesario comenzar a trazar, para llegar mas allá de la frontera de los “cuerpos que importan” y que requiere ser construido colectivamente.




POR QUÉ FRIDA?

POR QUÉ FRIDA?

Frida surge como propuesta de nombre, luego de hacer un recorrido por la vida de ella y en un intento de valorar el arte, la producción creativa como dadora de libertad.

“Pies, para qué los quiero, si tengo alas para volar” dijo Frida en su diario. Algunos y algunas nos identificamos con ese sentir.

Frida – Colectivo de Lucha Antipatriarcal fue la denominación que elegimos. En consonancia con una perspectiva también incipiente sobre el activismo, la participación social.

Una compañera hizo un logotipo, pensando y sintiendo la diversidad del grupo, una tipografía “irregular” que permitiera su utilización “sin un molde”, con énfasis en los violetas y lilas en algunos diseños, considerando la filiación feminista de varios y varias del grupo.

Y convocamos a amigos y amigas, a compañeros y compañeras a juntarnos.

Al tiempo, discutimos la trascendencia de Frida Kahlo, más allá de sus obras artísticas, su asunción pública de la bisexualidad y sus “juegos con las apariencias” que cuestionaban los estereotipos de género.

Entendimos que podía haber “Fridos” y “Fridas”, tal como ella llamaba a sus alumnos, lo que daba cuenta también de la particularidad de nuestro colectivo: la de no ser un espacio exclusivamente de mujeres.

El activismo antipatriarcal, contra toda opresión de géneros

Este es una de las primeras elaboraciones de algunas, previo a la conformación del colectivo...

MARZO DE 2007

El activismo antipatriarcal, contra toda opresión de géneros

Revolución en las plazas, en las casas y en las camas

Cuando hablamos de cambio social revolucionario, generalmente pensamos en la forma en que lograremos el socialismo y especialmente nos referimos a la manera en que avanzaremos hacia la “toma del poder” y la expropiación de los medios de producción a la burguesía, para socializarlos. También consideramos que nos encontramos en una etapa de acumulación de fuerzas, de sostenimiento y crecimiento de la unidad en el campo popular, pero también de crecimiento de la coordinación de las acciones. Crecimiento en las luchas, que dejen saldos de acumulación en términos de experiencias de poder popular, desarrollo de autonomía y grados de organización.

El desafío del crecimiento de los movimientos sociales no responde a una única verdad que conduzca, “indefectiblemente” a la liberación o emancipación. Es cierto que podemos decir qué sectores organizados han dado muestras históricas de lucha, pero no podemos decir que ninguno de los sectores organizados en torno a determinadas demandas que no han sido protagonistas hasta ahora , no podrán serlo.

Sabemos que nuestra lucha es contra el capitalismo y contra las formaciones y relaciones sociales que el mismo promueve para sustentarse y reproducirse, y esto es lo que le agrega complejidad a la discusión.

Una de estas instituciones o formaciones sociales a las cuales nos oponemos es el patriarcado que “regula” nuestra vida cotidiana, vía mandatos familiares, grupales, etc.

¿De qué hablamos cuando decimos patriarcado?

El patriarcado es un sistema más antiguo que el capitalismo y se sostiene más allá (y más acá) del sistema económico en el que vivimos. El sistema capitalista utilizo las opresiones y jerarquías instituidas por el patriarcado, las profundizó y/o las adaptó a las nuevas necesidades del sistema (la emergente sociedad de clases).

Vale decir, hubo patriarcado antes de que hubiera capitalismo, junto con formas de organización comunal no patriarcales. Así, el Capitalismo, en un vertiginoso avance de alcance mundial, actuó homogenizando la diversidad propia de la realidad social. Este es un proceso que es visto frecuentemente como la “occidentalización” del mundo, donde las instituciones sociales son reconvertidas, al influjo de la cultura patriarcal funcional al nuevo sistema de producción mundial: el patriarcado promueve e impone un único modo de concebir la familia, la niñez, la sexualidad, los roles sociales, lo público y lo privado, etc.; reprimiendo toda manifestación que cuestione su lógica omniavarcativa. Esta consiste fundamentalmente en la existencia y reproducción de jerarquías, personalismos y autoritarismos, que nada tienen que ver con la democracia.

Hablamos de heteropatriarcado para referirnos al modelo heterosexual, sexista (machista), monogámico, sacramental, modelo que en todo el mundo occidental y cristiano sostiene, paradigmáticamente, la iglesia católica y otras instituciones como el estado, la policía, el ejército, la familia, etc.

Es por esto que toda institución, grupo o colectivo que reivindique esos valores, deberían ser considerados como espacios que, por lo menos, allanan el terreno al enemigo, aunque en algunos casos deben verse como parte constitutiva del bloque dominante al que pretendemos oponer la organización y la lucha popular

Qué queremos decir con complejidad?

Decimos que, para analizar, criticar y cambiar el mundo, debemos combatir a una cultura que se plantea como la única posible, una cultura hegemónica que se impone a través del disciplinamiento y el control social, que se cuela en todos los espacios de la vida misma (sin ánimo de citar a Gran Hermano, aunque vendría al caso) y tenemos la responsabilidad de no caer en reduccionismos y dogmatismos que nos impidan captar la realidad social y la de los colectivos populares.

Debemos promover una mirada abierta a captar la realidad en términos dialécticos. Esto nos obliga a ser muy claros con el uso de ciertas herramientas conceptuales.

A qué herramientas conceptuales nos referimos?

Creemos que fundamentalmente contamos con la cosmovisión marxista que nos clarifica el camino en la lucha por el socialismo, al visibilizar la existencia de la contradicción principal del capitalismo, de la que da cuenta la existencia de una mayoría, oprimida para ser explotada por una minoría parásita que monopoliza la propiedad de los medios de producción.

Lucha de clases es el concepto que plantea este enfrentamiento irreconciliable entre explotados-oprimidos y explotadores-opresores.

Pero qué son las clases?

Clase es el concepto que, desde la perspectiva marxista da cuenta de un sujeto, colectivo que mediante un proceso de concientización arribaría a la certeza de la necesidad de un cambio revolucionario que por la acción colectiva pueda socializar los medios de producción.

Una de las discusiones más extendidas en la izquierda actual tiene que ver con la composición del sujeto (siempre colectivo)del cambio social y la cuestión de la centralidad de la clase obrera.

Es el concepto de pueblo el que zanja en cierta manera la discusión, al permitirnos eliminar la posibilidad de considerar a la clase obrera como componente exclusivo de la organización popular por la liberación.

La realidad actual nos muestra, a su vez, la emergencia de fenómenos que no pueden pensarse sólo desde la perspectiva de clase.

¿Pero qué es primero: la revolución socialista, la toma del poder para la socialización de los medios de producción o la “revolución antipatriarcal?

Sostenemos que queremos la emancipación, ¿pero de quienes? Queremos una emancipación que nos haga libres, pero ¿ de qué? Si postulamos que los sujetos deben ser verdaderamente autónomos, es decir, sujetos con un discurso propio, que tienen la capacidad de negar o afirmar el discurso del Otro con conocimiento de causa significa que la revolución (¿ o revoluciones?) ¿es sólo una cuestión de socializar los medios de producción?, ¿ ahí se terminan todos los problemas? ¿Se puede considerar, por ejemplo, la opresión de género como un “problema secundario” a superar en un futuro socialista, pero no a combatir en el presente de la lucha?

La idea de que cambios estructurales promoverán, por sí solo, cambios culturales o de superestructura, al modo de reflejo, hace tiempo que es cuestionada.

Debemos luchar contra el sistema capitalista mientras prefiguramos el tipo de sociedad que queremos para el futuro: la solidaridad, el compromiso y el compañerismo se construyen día a día y sería muy arriesgado intelectualmente pretender que los valores que soñamos para el mundo fueran a aparecer mágicamente luego de la toma del poder o la socialización de los medios de producción o la instauración de una dictadura del proletariado.

Sabemos también que las luchas por derribar la cultura hegemónica no se resuelven sólo con plantear una futura Revolución Cultural.

Hay batallas que debemos dar desde ahora, en paralelo con el desarrollo de nuestra política, siempre atentos a priorizar lo que consideramos estratégico para el avance revolucionario, para la creación colectiva que será el socialismo.

La subestimación de los cambios culturales y del papel de la subjetividad en la historia ya provocó demasiadas incomprensiones (de los cuales tenemos numerosos ejemplos como la Unión Soviética, la Revolución China, etc o Cuba que da cuenta de las limitaciones que los cambios estructurales, económicos tienen a la hora de eliminar, por ejemplo, la opresión machista sobre mujeres y “minorías” sexuales) no sólo del feminismo sino de todas aquellas perspectivas emancipadoras que nacen de la rebelión frente a otras opresiones y otros dolores que no son las de la contradicción capital-trabajo.

Por eso, ¿hablamos de emancipación o de emancipaciones? ¿Se puede hablar hoy en día de sólo emancipación económica o es también necesario hablar de emancipaciones en plural-de clase, de género, de etnia, etc.?

La lucha antipatriarcal es sólo una cuestión de las mujeres?

En todo sistema de dominación se intenta controlar el cuerpo y la sexualidad (si lo sabrían los jesuitas!!), por eso es necesario que revisemos y cambiemos las prácticas y las representaciones sociales de género que se construyen en torno a la concepción patriarcal, jerárquica y heteronormativa de la sexualidad que coloca a una gran parte de la humanidad en desventaja-que incluso, hasta se paga con la muerte, y si no veamos la cantidad de travestis que son asesinadas por la policía por año-.

El patriarcado es Ley, determina lo que queda adentro-un adentro con jerarquías-y lo que queda afuera, qué es lo normal y lo anormal, lo verdadero y lo falso, lo sano y lo enfermo, lo legítimo y lo ilegítimo. La sociedad patriarcal nos dice, a lo largo de los siglos, cuál es nuestro rol en la sociedad, cómo tenemos que ser, si debemos desear o no y cómo, como debemos sentir, movernos, vestirnos, actuar, nuestros gustos y preferencias, a qué debemos jugar, cómo debe ser nuestro cuerpo, etc. Es decir, no sólo nos dice como ser, sino que nos niega otro montón de posibilidades de ser, sentir, actuar y desear.

Al hablar de género, estamos diciendo que es una construcción social, histórica y cultural, por lo tanto modificable. El género no es algo preexistente, algo natural que emana de nuestra biología, sino que es una representación de ciertas normas que son sociales, históricas y culturales que se transmiten de generación en generación y que conllevan diversas consecuencias punitivas si te salís del libreto y decidís actuar de otra forma.

Las normas de género, tienen el propósito estratégico de mantener al género dentro del marco patriarcal, heterosexual y jerárquico, que al ser constantemente repetidas de generación en generación nos da la idea de que son naturales y necesarias.

Por qué las luchas antipatriarcales y contra todo tipo de opresión de géneros debe ser parte de nuestra política?

El Che planteó que el punto de quiebre en la subjetividad (que, por cierto, puede dar inicio a la militancia) se encuentra, no en tomar conciencia sólo de la necesidad del cambio, sino en creer que ese cambio es posible.

Son muchas las formas en que, como pueblo, podemos visualizar la posibilidad del cambio, que nos saque del inmovilismo y que nos active para tener iniciativas emancipatorias, que le generen muchas grietas distintas al sistema de dominación..

Entonces, las luchas por reivindicaciones de sectores minorizados por la opresión de género, vía disciplinamiento y control social, son no sólo legítimas sino necesarias para la toma de conciencia de la necesidad del cambio revolucionario y de su posibilidad.

Deberíamos preguntarnos qué pasa cundo en los proyectos emancipadores, de liberación social, no se contempla (NO SE HABLA) de la opresión de genero. ¿qué pasa cuando reproducimos la misma opresión que supuestamente queremos combatir? Hay cuerpos que son invisibles, eludibles para el sistema. Pero para sociedad excluyente ya tenemos ésta (pobres, mujeres, discapacitad@s, ancian@s, travestis, lesbianas, negr@s, indígenas, etc); no podemos cometer el error de creer que estas cuestiones son “problemas secundarios” si queremos construir una sociedad libre en donde valga la pena vivir, en donde no existan dolores que pueden evitarse.

Se hace necesario reflexionar y tener en cuenta cómo las relaciones de poder se reproducen en lo cotidiano, cómo se territorializan en nuestros cuerpos, se internalizan de tal manera que no nos cuestionamos ciertas prácticas porque las consideramos naturales desde siempre. A decir de Foucault, cómo somos constituidos mediante discursos, prácticas, estructuras de poder y saber y cómo reproducimos constantemente esas relaciones de poder.

Lo personal es político, y al decirlo, ponemos en evidencia un debate que tiene que darse hacia dentro de la izquierda: que lo cotidiano también es parte de la lucha por la emancipación, que debe haber coherencia entre nuestras propuestas emancipadoras y nuestras prácticas cotidianas, teniendo en cuente siempre, que en aspectos bien importantes de nuestras vidas, se ejerce opresión, violencia, desigualdad, alineación, autoritarismo, injusticias y que nosotros y nosotras no debemos (ni queremos) reproducirlas.

“Revolución en las plazas y en las casas, revolución que nos revolucione a nosotras, que nos haga derrotar en primera instancia al opresor y a la opresora que hemos internalizado, y que nos ubican en el lugar de los buenos modales. Revolución que nos permita reconocernos, e identificar la legitimidad de nuestros deseos, como motores posibles de una historia que merezca ser vivida. Revolución que nos permita destruir las bases del poder asesino, que se encuentran en la impotencia para pensar en la posibilidad de derrotarlo. Revolución que es social, que significa terminar con todas las formas de explotación clasistas; pero que es también y fundamentalmente cultural. Porque nos obliga a combatir todos los mecanismos de dominación, abiertos y velados, que se expresan a veces de forma descarnada, y otra sutil, condenándonos a aceptar que el capitalismo y el patriarcado son fenómenos naturales como la lluvia en febrero o el calor en noviembre” (Claudia Korol, 2004).

sábado, 15 de marzo de 2008

Frida Kahlo

Para ver fotos y obras de Frida
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sábado, 8 de marzo de 2008

8 de marzo en Buenos Aires

Vean este video en youtube del 8 de marzo de 2008 en la costanera en Buenos Aires
http://mx.youtube.com/watch?v=J9FccyB7WD8