sábado, 15 de diciembre de 2007

Poliamor




Bandera reinvindictiva del Poliamor


Ser feliz por saber que nuestra pareja ama a otra persona es el postulado máximo de una tendencia de relaciones amorosas que comienza a tomar auge en México, el poliamor. Este concepto defiende la posibilidad de amar a varias personas al mismo tiempo; establecer relaciones afectivas y/o sexuales con ellas, se tenga o no otras parejas; el manejo de los celos y la comunicación, ya que es válido hablar de todas las relaciones que se entablan con los otros.

En el poliamor "encuentras diferentes cosas de personas distintas, es un complemento, de ahí parte su principio", señaló la sexóloga Paulina Millán. Consideró que esta tendencia ha superado a la poligamia y los swingers porque se basa verdaderamente en sentir amor por otros. "Los swingers se van más por la parte sexual, por las fantasías, no por lo emocional; en la poligamia tradicional hay restricciones para una de las dos partes, generalmente hacia la mujer. Es unilateral".

Destacó que la máxima aspiración del poliamor es experimentar la comprensión, que es lo opuesto a los celos.

En tanto, el fundador del Instituto Mexicano de Sexología (Imesex), Juan Luis Alvarez Gayou, sentenció que el poliamor "cuestiona la estructura social de que la familia es la base de la sociedad; las estadísticas demuestran que la monogamia no funciona. En este concepto no se le pone el cuerno a la pareja, eso lo que hacen los demás, no los poliamor".

Esa institución realizó recientemente una encuesta entre mexicanos con pareja, con un promedio de edad no mayor de 40 años, en la que los resultados preliminares demuestran que 66 por ciento de los hombres y 27 de las mujeres han sido infieles.

El especialista advirtió que otro de los planteamientos del poliamor es que "no es posible que un ser humano cumpla al cien por cien las expectativas del otro". Indicó que en una relación poliamorosa existe "lo que le hace falta a las parejas tradicionales", la comunicación entre sus integrantes. Dijo que, producto de esa interrelación, los que viven el concepto "manejan mucho más alegría por la comunicación y comunión que existe entre ellos".

Por su parte Enrique Gurría, filósofo y docente por la UNAM, argumentó que esta forma de amor plantea que uno de sus grados más ambiciosos es que se ame a dos personas simultáneamente y que éstas se amen entre sí.

Manejo de los celos

Alvarez Gayou mencionó que las personas poliamorosas deben aprender a manejar sus celos. "Estos se manejan cuando en lugar de actuarlos eres capaz de verbalizarlos; esto es, hay gente que siente celos y persigue, hostiga, reclama y hasta mata, eso es actuar los celos; por el contrario, cuando se habla con la pareja y se expresa el sentir, eso es verbalizarlos".

Adriana, quien vive el poliamor, declaró que las mujeres que salen con su pareja primaria preferirían que él no les contara sus experiencias con ellas. "Se sacan de onda, como que preferirían que no se los dijera". Agregó que para ella tanto la monogamia como la monosexualidad "conducen a la monotonía".

Mientras, Julián, pareja de Adriana, señaló que desde que conoció el poliamor y se asumió como tal, vive de una forma más liberada y tranquilizante, ya que anteriormente lo abordaban los sentimientos de culpa.

"Esto del poliamor es como ser padre de familia: cuando nace tu primer hijo lo cuidas y amas desmedidamente. ¿Qué pasa cuando nace el segundo? No dejas de amar al primero, al contrario, empiezas a amarlo también. Ese es el mejor ejemplo de la capacidad de amar que tenemos los seres humanos", subrayó Julián.

Finalmente Juan Luis Alvarez Gayou estableció: "El poliamor es comunicación, control de celos, amor, espiritualidad y sexualidad; mientras que la poligamia tradicional es engaño, unilateralismo y engloba en muchos casos sólo el ámbito sexual".

lunes, 10 de diciembre de 2007

Poliamor: Una tarde de fridos y fridas con joven y jóvena zapatistas




Tarde de intercambios desde abajo y a la izquierda...
Podrán mostrarle al Ste Marcos estas fotos??

viernes, 30 de noviembre de 2007

Noche de CUERPOS REBELDES

Actividad realizada el Viernes 30 de noviembre de 2007

NOCHE DE CUERPOS REBELDES


21hs(puntual) teatro a la gorra y debate:
Medea Fragmentada
Directora: Clodet


Musica en vivo: Leila Curi
(vocalista de "La Guzman")

Centro Cultural América Libre - San Msrtín y XX de septiembre - Mar del Plata

Organiza: Frida - Colectivo de Lucha Antipatriarcal


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PRESENTACIÓN – Por Pachi

En una sociedad donde pareciera que sólo podemos poner el cuerpo para que éste sea mercantilizado, domesticado, invisibilizado, discriminado, o criminalizado, nosotras y nosotros, desde FRIDA Colectivo de Lucha Antipatriarcal, hemos decidido poner nuestro cuerpo individual, pero también nuestro cuerpo colectivo, para enfrentar no sólo al opresor y opresora externo, al Estado, al cura, al milico y al patrón; sino también para enfrentar al opresor y opresora que hemos internalizado.

Poniendo el cuerpo hemos decidido enfrentar y transformar este sistema capitalista perverso y esta sociedad patriarcal, jerárquica y heteronormativa que coloca a una gran parte de la humanidad en desventaja – desventaja que incluso se paga con la muerte-. El patriarcado es ley, determina lo que queda adentro – un adentro con jerarquías- y lo que queda afuera, qué es lo normal, y qué lo anormal, lo verdadero y lo falso.

Sociedad patriarcal y capitalista que nos dice, a lo largo de siglos, cuál es nuestro rol en la sociedad, cómo tenemos que ser, si debemos desear o no y cómo, cómo debemos sentir, movernos, vestirnos, actuar nuestros gustos y preferencias, a qué debemos jugar, cómo debe ser nuestro cuerpo, etc.

Es decir, no sólo nos dice cómo ser, sino cómo no ser, nos niega otro montón de posibilidades de ser, sentir, actuar y desear.

Por eso, poniendo el cuerpo hemos decidido transformar lo personal en político, transformar este sistema excluyente y opresor, pero también autotransformarnos individual y colectivamente. Hemos decidido enfrentarnos y vencer nuestras propias miserias, contradicciones, miedos, vergüenzas, limitaciones, errores, egoísmos, facilismos y conformismos.

Hemos decidido poner en evidencia que también en las prácticas cotidianas y en otros aspectos importantes de nuestras vidas, se ejerce opresión, violencia, desigualdad, alienación, explotación, autoritarismos e injusticias, y que nosotras y nosotros no queremos padecerlas ni reproducirlas.

Hemos elegido dudar de lo que se nos presenta como “natural”, hemos decidido criticar y criticarnos, entendiendo la importancia de tener una coherencia entre el discurso emancipador y las prácticas cotidianas.

El deseo es subversivo. El deseo castrado, reprimido, aplastado, deformado, es el espacio de la domesticación, de la obediencia, de la dominación. En cambio, cuando el deseo es afrontado, es corporizado, es concretizado, cuando exige derechos, es un espacio de creación y resistencias, de libertad y celebración.

Por eso deseamos y elegimos construir una sociedad sin explotación, y sin opresiones de ningún tipo, en donde los cuerpos no signifiquen más que lo que esos cuerpos quieran significar.

Donde el placer no sea pecado, ni sea exclusivo para unos pocos y pocas. Donde nuestros cuerpos no sean mercancías, ni invisibles, ni olvidables.

En donde poner el cuerpo, sea sólo para el placer, para el abrazo, para la caricia, para jugar… y no para morir de hambre, para la discriminación, el frío, la soledad, la tortura, la cárcel, para pedir monedas en la calle, para enfrentar una guerra, un genocidio, para ser abusada/o por un cura, golpeada/o por un padre, por un marido, por la policía.

Donde poner el cuerpo sea para parir (si es que quiero), y no para morir por un aborto clandestino; o por el SIDA y la falta de medicamentos; o por ser violada o violado.

Donde poner el cuerpo signifique construir en conjunto, responsabilidad hacia otros cuerpos, y no puro individualismo aterrado, ni hedonista.

Donde mi cuerpo sea deseado (y no sólo desde lo erótico) por ser mujer, hombre, travesti, transexual, gay, lesbiana, intersex, negro, pobre, mestizo, indígena, viejo, “discapacitado”.

Hemos decidido intentar construir en nuestro presente el futuro que deseamos, entendiendo que de “muchas revoluciones se hace el camino de La Revolución”. En donde la música la hagamos entre todos y todas, pero que cada cual la baile como quiera, a su ritmo, en su estilo…..

Y vos ¿ya decidiste?


sábado, 1 de septiembre de 2007

jueves, 5 de abril de 2007

Crónica del encuentro de FEMINISTAS INCONVENIENTES

Episodio fundante

por Cintia Berdaguer

Una maravillosa mañana en Córdoba. El viaje desde la Capital de la provincia hasta la Quebrada de Río Ceballos fue caluroso, casi diría pegajoso. El camino entre sierras y arroyos me devolvió algo de la energía perdida en diecisiete horas de viaje
El recorrido terminó en la puerta de un camping del cual entraban y salían feministas, que saludaban efusivamente a las recién llegadas, inquiriéndonos acerca de nuestra procedencia. Nos indicaron donde acomodar nuestras cosas y muy amablemente nos procuraron un almuerzo.
El encuentro soñado el año anterior, se estaba materializando, al calor del deseo colectivo de vernos las caras, conocernos, re-conocernos en las otras, identificarnos desde las luchas cotidianas.
Feministas que incomodamos, que nos proclamamos Inconvenientes: “Somos feministas inconvenientes para el poder. Inconvenientes para la dominación. Somos feministas enamoradas del poder colectivo, liberador, de los cuerpos rebeldes, que se entrelazan y organizan, cantando y bailando, formando parte de la fiesta revolucionaria en la que vamos creando un mundo nuevo, inventando nuevas relaciones, amasando antiguas resistencias, y abrazando nuestros cuerpos y nuestras pasiones, nuestros dolores, rabias y esperanzas, no como promesa de un futuro incierto, sino en nuestro presente de lucha.”
La necesidad de construir en el movimiento vivo que es el feminismo, un feminismo que se plantea: “... desafiando todas las opresiones, todas las formas de explotación y dominación.”, fue lo que movilizó a la mayoría a llegar al encuentro.
Vemos al patriarcado como la institución que especialmente desde el gobierno, la Iglesia y los medios de comunicación nos mandata a vivir nuestra vida de una única manera posible. Por esto, proponemos y hacemos un feminismo que sea expresión de la firme convicción de la necesidad de luchar contra el capitalismo y sus formas de explotación y dominación: “No nos conformamos con lo que en cada tiempo nos indican como el cambio posible. No nos conformamos con disputar un espacio limitado entre las incluidas e incluidos del sistema. Queremos transformar el sistema. No aceptamos encerrar nuestra libertad, en el corralito del posibilismo.”
Un feminismo que se abre paso más allá de determinismos biológicos y esquemas binaristas y conciente del tipo de relación que establecemos con la naturaleza: “...intentamos vivir desde hoy una nueva manera de relacionarnos entre mujeres, varones, travestis, personas trans, intersex, lesbianas, gays, disidentes sexuales. Intentamos nuevas maneras de encontrarnos hoy entre pueblos, culturas, y como parte de la naturaleza, en un clima de confianza y de ternura, cuidando al mundo que queremos cambiar, y cuidando nuestras propias vidas en este mundo.”
Los cuerpos y almas de cada una, llegadas de diversos lugares de la Argentina, formando una gran colectiva durante cuarenta horas de convivencia, discusión, reflexión y diversión dieron sus frutos y en Nuestra Manifiesta expresamos nuestros deseos y nuestras luchas, nuestra combatividad y nuestra esperanza.

domingo, 25 de febrero de 2007

FEMINISTAS INCONVENIENTES



La Quebrada. Río Ceballos. 25 de febrero del 2007

"Nuestra manifiesta"

En La Quebrada de Río Ceballos fue nuestro encuentro. Llegamos desde Neuquén, Tucumán, Mendoza, Buenos Aires, Mar del Plata, La Plata, Morón, y desde distintas localidades de Córdoba. Llegamos sobre todo desde nuestras prácticas feministas, desde nuestros sueños colectivos convertidos en acciones callejeras, en marchas que visibilizan múltiples opresiones, desde los graffitis que gritan en las paredes de las ciudades que habitamos lo que los grandes medios callan, desde los diálogos que fueron entrelazando nuestras voces y cuerpos disidentes y nuestros corazones rebeldes, para escribir en la historia, una vez más: "revolución en las plazas, en las casas, en las camas"; "revolución en las teorías y en las prácticas", "lo personal es político", "las brujas están de vuelta".

Llegamos, algunas físicamente, y otras con nuestras energías, con nuestro deseo, con nuestra apuesta a estar de todas formas, más allá de las distancias y las urgencias, más allá de las diferencias y de las incertidumbres".para qué están estas comillas? Nos encontramos en las búsquedas colectivas que identifican al feminismo como un movimiento que nació y que deseamos que crezca desafiando todas las opresiones, todas las formas de explotación y dominación. Nos reconocemos en las corrientes históricas que plantaron al feminismo como crítica radical a un sistema capitalista y patriarcal, que transformó al mundo en un espacio de guerras, agresiones, genocidios, invasiones, exclusiones. Un mundo en el que la mayoría de las mujeres y otros colectivos minorizados, oprimidos por su opción sexual, por su cultura o creencias diferentes de la hegemónica, sufrimos el avasallamiento cotidiano de nuestra autonomía y de nuestros derechos.

Nos reconocemos en las corrientes que viven, sienten y crean un feminismo latinoamericano, mestizo, desobediente, insumiso; autónomo, diverso, alegre, provocador, desafiante; creativo...: un feminismo inconveniente, que se propone como parte y aporte a una cultura emancipatoria, que rechaza tanto la normatividad heterosexual como el esencialismo biologicista. Un feminismo rebelde, nacido de los cuerpos históricamente estigmatizados, invisibilizados y/o ilegalizados, por un sistema basado en el disciplinamiento, el control, la domesticación, y el orden que garantiza su propia continuidad y reproducción.

Participamos de los movimientos populares que desafían ese orden impuesto, y aspiramos a ampliar el diálogo crítico con las personas y organizaciones que no están dipuestas a aceptarlo; intentando avanzar en los debates y en la acción común hacia un reconocimiento más complejo del mundo que queremos cambiar, y en el respeto a los diversos ensayos de resistencia que se van forjando en esta caminata.

Muchas de nuestras agrupaciones nacieron en las convulsiones de la crisis y de las rebeldías del año 2001. Fuimos parte del estallido popular que puso límites a una manera depredadora de ejercicio del poder. A partir de entonces, la dominación se esforzó en restablecer la gobernabilidad, incorporando algunas de nuestras demandas.

Desde el gobierno nacional y los gobiernos provinciales y municipales, se pretende integrar a los movimientos sociales al Estado, corporativizarlos, restarles autonomía, utilizando estas políticas como mecanismos de cooptación y de control, y buscando disciplinar a quienes no aceptan el chantaje. El kirchnerismo ha puesto en práctica un doble discurso en algunos casos, y ha expresado una fuerte ambigüedad en otros. Muestra ante el mundo una cara de respeto a los derechos humanos, que no se corresponde con lo que diariamente se vive en las barriadas, en los sectores más carenciados, entre las campesinas y campesinos sin tierra, entre las mujeres pobres que siguen muriendo en abortos clandestinos; entre l@s jóvenes muert@s por el gatillo fácil, por la droga, por el alcohol, por la falta de oportunidades; entre las travestis asesinadas cuyos crímenes nunca son esclarecidos, entre las niños y niños que mueren por desnutrición, mientras se multiplica el negocio de las armas, de las drogas, de la prostitución, la trata de personas. Se han rediseñado políticas sociales asistencialistas, que se proclaman como de inclusión, pero que refuerzan la diferenciación social y la división sexual del trabajo (como el Plan Familias).

Más allá de los discursos oficiales, son moneda diaria la criminalización de la pobreza, la judicialización de la protesta, la estigmatización de las resistencias. En el día a día continúa la impunidad, las leyes represivas, los códigos que achican el espacio público y persiguen a quienes han encontrado en la calle su último espacio posible de sobrevivencia. Este nuevo diseño de gobernabilidad, que asegura a las multinacionales y al poder mundial la continuidad de la apropiación y del saqueo de los bienes de la naturaleza, la mercantilización de la tierra, el agua y las diferentes dimensiones de la vida; está sostenido por los medios de comunicación de masas, por las fuerzas represivas y las legislaciones que las amparan, por un poder judicial atravesado por la corrupción, por las jerarquías de las Iglesias –en nuestro país de manera especial la de la Iglesia Católica-, por las instituciones académicas y universitarias que investigan y enseñan de acuerdo a los intereses del poder y a las pautas ordenadas por los entes financiadores, por aquellos partidos políticos que sustituyeron la militancia por el clientelismo, la ética por el interés, por el "vale todo".

En este nuevo contexto, nuestras luchas han posibilitado que se abran espacios para que las políticas públicas incluyan algunas demandas tradicionales del feminismo. Nos alegramos con cada paso que avanzamos, reconocemos en ellos la lucha realizada en algunos casos en condiciones de enorme soledad, por las pioneras del feminismo, y nos afirmamos en ellas para ampliar y profundizar nuestra plataforma de lucha que no se resume en una "agenda de derechos", sino que aspira a cambiar la vida.

Somos orgullosamente feministas. No aceptamos que se pretenda invisibilizar el recorrido histórico de nuestro movimiento. Observamos con preocupación la mediatización de estas luchas –realizada incluso por compañeras de reconocida trayectoria feminista-, que aceptan la asimilación de nuestras demandas en un programa político que sostiene en lo fundamental las relaciones de dominación. No renunciamos a la posibilidad de instalar otros discursos en este contexto de fundamentalismos del capital globalizado, racista y heteropatriarcal.

Somos feministas inconvenientes. No nos conformamos con lo que en cada tiempo nos indican como el cambio posible. No nos conformamos con disputar un espacio limitado entre las incluidas e incluidos del sistema. Queremos transformar el sistema. No aceptamos encerrar nuestra libertad, en el corralito del posibilismo. Rechazamos las prácticas de ciertas corrientes del feminismo que reproducen jerarquías, personalismos, autoritarismos, arbitrario gerenciamiento de los recursos, y apropiación del discurso que queremos crear colectivamente. Rechazamos también las prácticas de diversos partidos –incluso de izquierda-, que pretenden manipular al feminismo –como a los movimientos sociales en los que participan-, negando su autonomía, estableciendo jerarquías en las luchas y reivindicaciones, y tratando de subordinarlos a sus estrategias.

Somos feministas inconvenientes, porque intentamos vivir desde hoy una nueva manera de relacionarnos entre mujeres, varones, travestis, personas trans, intersex, lesbianas, gays, disidentes sexuales. Intentamos nuevas maneras de encontrarnos hoy entre pueblos, culturas, y como parte de la naturaleza, en un clima de confianza y de ternura, cuidando al mundo que queremos cambiar, y cuidando nuestras propias vidas en este mundo.

Somos feministas inconvenientes para el poder. Inconvenientes para la dominación. Somos feministas enamoradas del poder colectivo, liberador, de los cuerpos rebeldes, que se entrelazan y organizan, cantando y bailando, formando parte de la fiesta revolucionaria en la que vamos creando un mundo nuevo, inventando nuevas relaciones, amasando antiguas resistencias, y abrazando nuestros cuerpos y nuestras pasiones, nuestros dolores, rabias y esperanzas, no como promesa de un futuro incierto, sino en nuestro presente de lucha.

La Quebrada. Río Ceballos. 25 de febrero del 2007